La trajeron a la Unidad cuando tenía
4 semanas de haber nacido, tubo contratiempos en adaptarse a la oscuridad de su
futuro, pero supieron los compañero adaptarse a su presencia y, tener
suficiente paciencia para controlarla, ya que por ser hembra, se crea cierta
credulidad, ya que nadie puede sentirse cobijado por su compañía, sin antes,
hacerte hecho una mala pasada. Traviesa al mango.
Sus días de cachorra pasaron
rápido, ya que el que crezca para poder ejercer las funciones de guardiana era
en mas, una prioridad. Fue entonces que pasaron los años, y es ahora una más
del grupo. Nos hizo creer por un momento que estaba enamorada de Chemo, el Dogo
blanco, dueño de una presencia electrizante. Blanco que deja ver su piel rosada
por instantes, y unos ojos cubiertos por venitas rojas… cálidos, pero
encendidos cuando tiene que ser amenazante. La Malpapeada es más que nada la
hembra de la cuadrilla, a falta de presencia femenina, es la consentida de
todos. Sacude de vez en cuando lo estresante de la faena, con alguna de sus
ocurrencias, espía en el baño cuando su ansiedad por ser la principal atracción
del grupo, o cuando no le prestan atención durante el día, se desquita con la
cuadrilla, no dejando dormir a nadie con sus ladridos.
La Malpapeada, no recuerdo quien
fue quien le puso aquel nombre, pensando que sería una fiera, dicen que
tuvieron que cambiarle el nombre, a uno mas afín a su realidad, pensando que
cuando crecería seria un rompe hueveras,
cuando alcanzara la adultez comería niños, pero ese alguien se equivoco, puesto
que la compañía de la Malpapeada, es más que nada, la de una niña malcriada y
mal educada, que solo piensa en escurrirse para no dejarse bañar y dormir todo
el día, para asi, en la noche estar activa, es un centro de recreo y diversión.
Pobres botas, las de quien se olvide guardarlas en su casillero, ya que a la
hora del relevo, limpiar la baba de perro, es muy trabajoso.
Ahora ella con sus años, no queremos perderla, no queremos dormirla, no qeremos que se la lleven, nos ha hecho reír a mares, es por ello que la mantenemos escondida de la vista de los rondines, de los supervisores, esconderla de las auditorias, a sabiendas que podemos ser suspendidos, a sabiendas que podemos quedarnos sin trabajo, no nos importa, ella es feliz con su caja de cartón, y su sabana de lana traída del cuzco, ella es feliz junto a nosotros y encuentra en nosotros, compañeros para seguir caminando en la noche.
Ahora ella con sus años, no queremos perderla, no queremos dormirla, no qeremos que se la lleven, nos ha hecho reír a mares, es por ello que la mantenemos escondida de la vista de los rondines, de los supervisores, esconderla de las auditorias, a sabiendas que podemos ser suspendidos, a sabiendas que podemos quedarnos sin trabajo, no nos importa, ella es feliz con su caja de cartón, y su sabana de lana traída del cuzco, ella es feliz junto a nosotros y encuentra en nosotros, compañeros para seguir caminando en la noche.
![]() |
foto de referencia |